
La luna parecía ejercer en ella una fuerza sutil y tranquilizadora.
Le gustaba la noche, quizás porque los “ruidos” de coches cosas y personas desaparecían y comenzaban los sonidos, “sus sonidos”, los de las hojas de papel cuando estaba leyendo y pasaba las páginas, los de la música….por ejemplo cuando escuchaba a Billie…Ella…Sara y cerraba los ojos…
Le gustaba la noche, quizás porque los “ruidos” de coches cosas y personas desaparecían y comenzaban los sonidos, “sus sonidos”, los de las hojas de papel cuando estaba leyendo y pasaba las páginas, los de la música….por ejemplo cuando escuchaba a Billie…Ella…Sara y cerraba los ojos…
Las mágicas voces de la radio, o escuchaba poemas que la transportaban a otras historias de amor, desamor, odio, celos.....
Eran para ella las horas perfectas para "pegar palabras".
---------------------------------------------------------------ANE KUMENÉ
Eran para ella las horas perfectas para "pegar palabras".
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