jueves, 27 de marzo de 2008

El tiempo y la soledad


Otra vez el tiempo, sí, ese de mis “no presentes” ese como el humo, tiempo de ayer, hoy, mañana, tiempo que para algunos, el pasado fue el mejor.

Pero ¿fue superior? Creo que no es ni mejor ni peor, es otro tiempo, al que te aferras como lo más amado cuando no quieres que hubiera pasado, pero no hay que asirlo tan fuertemente porque te olvidas de ser “ya” “ahora” y perderás evocaciones para tus tardes del ensueño de mañana.

A veces tiempo que quieres olvidar, porque te duele la nostalgia.

Pero ¿es mejor el olvido, la indiferencia? Tratar de negar aquellas cosas o personas que fueron importantes en tu vida. Creo que no.
Olvidar es rechazar tu propia historia, tu vida, tus errores, tus pasiones, tus miserias, tus seres amados, tus instantes de felicidad absoluta…

No, no quiero tiempo de olvidos, quiero tiempo de rememorar con sus sombras y luces con lo dulce y amargo. Recordar esa cosa, ese libro, esa persona, ese sonido, ese olor...

No deseo que los “hombres grises” me roben mi tiempo, lo quiero para mí, y poder pensar en ellos, en vosotros, en ti, en mi, aunque la soledad a pesar de los que te rodean, a veces se cuele por la ventana, no es mala compañera.
----------------------------------------------------------------ANE KUMENÉ

No hay comentarios.: