miércoles, 15 de abril de 2009

Pequeña letanía en voz baja

-
Elegiré una Piedra
y un árbol. Y una Nube.
Y gritaré tu nombre
hasta que el aire que te lleva
me escuche.
(En voz baja)


Golpearé la pequeña ventana del rocío,
extenderé un cordaje cáñamo y resinas;
levantaré tu lino marinero
hasta el Viento Primero de tu Signo,
para que el Mar te nombre.
(En voz baja)


Te lloran: cuatro pájaros;
un agobio de niños y de títeres;
los jazmines nocturnos de un patio paraguayo.
Y una guitarra coplera.
(En voz baja)



Te llaman:
todo lo que es humilde bajo el cielo;
la inocencia de un pedazo de pan;
el puñado de sal que se derrama sobre el mantel de un pobre;
la mirada sumisa de un caballo, y un perro abandonado.
Y una carta.
(En voz baja)

Yo también te he llamado,
en mi noche de altura y de azahares.
(En voz baja)
Sólo tu soledad de ahora y siempre
te llamará, en la noche y en el día.
En voz alta.

Hérib Campos Cervera

4 comentarios:

AdR dijo...

Maravilloso... eso de la inocencia de un pedazo de pan... pocas cosas hay más incocentes si lo pensamos bien.

Anónimo dijo...

Magnifico poema, Ane, me ha encantado, creo que puedo catalogarlo como uno más de esos poemas que me encantaría escribir y nunca podré hacerlo.

Especialmente bella la cuarta estrofa y el verso "el puñado de sal que se derrama sobre el mantel de un pobre". Sin palabras.

Besos
Paco.

CRISTINA dijo...

Precioso...

Lluviané dijo...

-AdR-Así es, la inocencia de un pedazo pan…después lo revestimos de tintes de sudor, de plegaria, de alimento, de vida…
Saludos

-Caminante- A mí cuando lo leí también me pareció magnífico, todo él. A veces sólo transcrito partes cuando un poema es demasiado largo, pero de éste, no quería hurtar nada, aunque cada estrofa por separado es genial.

Y dime, ¿por qué no vas a escribir algo así? Tienes poemas preciosos, todo llega, es camino…
Un beso

-Cristina- ya ves una sola palabra lo define, precioso..
Saluditos