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martes, 13 de mayo de 2008

El beso-Auguste Rodin




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Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
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Qué infinito de besos contra la soledad hunde tus pasos en el polvo.
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Fábricas de amor-Juan Gelman

jueves, 24 de abril de 2008

Dircurso de Juan Gelman entrega "Cervantes 2007"

Ayer recordaba la entrega del Premio Cervantes 2007 a Juan Gelman. Y en la entrada ya subía un fragmento en el que se desprende toda la tristeza, el desarraigo, del exilio hasta convertirse en “una planta monstruosa”.

Hoy, que he leído entero el brillante discurso de agradecimiento que pronunció en la Universidad de Alcalá de Henares,
http://www.abc.es/20080423/cultura-libros/discurso-juan-gelman-entrega_200804231515.html, he vuelto a comprobarlo.

Después de los agradecimientos, como es obligado glosa la figura de Cervantes y más adelante del Quijote.


“Y cuando en pleno siglo XX Michel Foucault encuentra en Raymond Roussel las características de la novela moderna, éstas: "el espacio, el vacío, la muerte, la trasgresión, la distancia, el delirio, el doble, la locura, el simulacro, la fractura del sujeto", uno se pregunta ¿qué? ¿No existe todo eso, y más, en la escritura de Cervantes?"

Más adelante, nos dice que no se debe olvidar, que debemos rescatar la memoria histórica.

“Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso.

Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad?

La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.
Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir.”

Para terminar, con las exigencias del poeta, “desbrozar las malezas de su subjetividad”….
“Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: "[...] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección".

Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir.

Escribe para vivir”.

miércoles, 23 de abril de 2008

Juan Gelman-Premio Cervantes 2007

XVI - Bajo la lluvia ajena
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No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza. La gente queda dolorida, la tierra queda dolorida. Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, las calores.
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Tenemos que aprender a vivir como el clavel del aire, propiamente del aire.
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Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan dos mares y un océano. El sol me mira cuando ellas respiran en la noche, duelen de noche bajo el sol.
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Roma/14-5-80