viernes, 8 de mayo de 2009

El día de los trífidos-John Wydhan

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En estos días y con motivo de la gripe A/H1N1 se han vertido en la red toda una serie de especulaciones fantásticas sobre el origen de esta enfermedad, entre ellas, la posibilidad de que haya sido creado el virus en un laboratorio. Esto me ha recordado este inquietante libro de John Wydhan.


Los trífidos constituyen una extraña forma de vida, híbridos entre el mundo vegetal y el animal. Tienen la extraña capacidad de ser capaces de moverse a su voluntad, escuchar, además de poder lanzar un poderoso veneno que utilizan para matar animales y luego devorarlos. Nadie sabe muy bien de dónde provienen aunque se apunta a una manipulación genética durante la guerra fría.

Ocurre un extraño fenómeno, la mayoría de la población se ha quedado ciega. Ahí comienza la verdadera cuestión, la lucha de los distintos grupos de ciegos que tienen al mando a un vidente por la supervivencia. La sociedad se ha paralizado, y los trífidos que al no tener visión dominan el medio que los nuevos ciegos se aprovechan de ello y avanzan considerablemente extendiendo su poder letal.

Se despiertan los instintos más animales por la conservación de la vida y para conseguir alimentos, todo ello unido a lo terrible de la discapacidad, que pueden hacer desear la muerte. Tan fuertes se han hecho los trífidos, que la batalla durará generaciones.


"Las cosas estaban tomando forma. Pero me costaba creer que todos los hombres de la sala fuesen ciegos, como el doctor… Todos están ciegos como topos. ¿Vio las estrellas verdes?...

...Las gentes chocaban continuamente unas con otras en aceras y callejuelas, y la confusión de aquellos que querían ir a alguna parte, era mayor a causa de los grupos reunidos frente a los escaparates rotos...

—¿Para qué vivir ciego como un topo? —me preguntó, agresivamente—. Eso mismo dijo mi mujer. Y tenía razón. Aunque tuvo más coraje que yo. Cuando descubrió que los chicos también estaban ciegos, ¿sabe qué hizo? Los metió en cama y abrió la llave del gas. Eso hizo. Yo no tuve coraje. Era valiente mi mujer, más que yo. Yo también voy a ser muy valiente. Me reuniré con ellos. Cuando esté bastante borracho..."

3 comentarios:

Oz Vega dijo...

A veces me pregunto si tantas historias con relacion a la gripe son ciertas... por lo pronto me ha gustado esta trama que describes... ayer recordaba a Saramago y su ceguera...
Visionarios?
BEsitos

CRISTINA dijo...

¡¡Hala!! ¡Me ha recordado a la novela de José Saramago! Claro que no he leído ninguna de las dos, ni la de SAramago ni la que aparece en tu post.
¡Qué terrible todo! Lo último que escribes es muy fuerte.
Después de leerlo un par de veces he leído el post anterior.
Me quedo con la lluvia.

Besos

Lluviané dijo...

Oz- no sabría decirte ciertamente nada como es lógico.

Lo sorprendente es que cada vez que sale a relucir un problema de alcance más o menos universal, sida, gripe del pollo… ahora esta, surgen toda una serie de rumores y especulaciones unas disparatadas, otras que pueden estar dentro de la lógica pero que al ser “delicadas” son desmentidas por los organismos correspondientes.

Supongo que la verdad no la sabremos, al menos la mayoría de los mortales.

Y hablando de visionarios, Julio Verne, mira cuanto del “futuro” nos adelantó.

Besicos.

Cristina- cuando estaba componiendo esta entrada también recordé el “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago y pensaba hacer el siguiente post de él.

Es el que más me ha gustado de los que he leído de él, y eso que leer a Saramago a veces cuesta. Esa forma de escribir, “sin respiro”, seguido, seguido, pocos puntos aparte, pocos adjetivos. En este libro tiene la curiosidad de que pone comas seguidas de mayúsculas. Pero merece la pena leerlo.

Y la ceguera el sí, personalmente me parece también terrible, es la discapacidad a mi modo de ver más limitante, imagina el caos de una colectiva, con sólo una persona que ve en el mundo.
Salen como es lógico a relucir los instintos más primarios.

También me quedo con la lluvia, “aunque diluvie”

Besitos