viernes, 19 de marzo de 2010

Oscar Wilde - The Profundis

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Viendo el lamentable panorama televisivo que nos ofrecen algunas cadenas, en las que todo se vende, todo vale para airear miserias, encuentros, divorcios, separaciones, tendencias sexuales… Donde se invade la privacidad de muchas personas, teniendo como vehículo expresivo toda una suerte de “personajillos” sin más mérito que tener a veces un buen físico y/o la lengua bien larga, recordé parte de una hermosa carta.

Es la que escribió Oscar Wilde a su amante Alfred Douglas, desde la prisión de Reading, en la que cumplía condena por comportamiento indecente y sodomía. Esta epístola no fue publicada al completo hasta muchos años después de su muerte.

Es curioso que a pesar de ser vejado, seguía pensando que ciertos asuntos debían arreglarse de puertas para adentro, como debe ser.


“Tu pelea con tu padre, se interprete como se interprete, también es obvio que debería haber quedado enteramente entre vosotros dos. Debería haber sido en el patio de atrás. Creo que es ahí donde se suelen hacer. Tu error fue insistir en representarla como una trágico-media sobre un estrado de la Historia, con el mundo entero como auditorio, y yo como premio para el vencedor de la despreciable contienda. El que tu padre te aborreciera y tú aborrecieras a tu padre no le interesaba nada al público inglés.

Esos sentimientos son muy corrientes en la vida doméstica inglesa, y no deberían salir del lugar que caracterizan: el hogar. Lejos del círculo hogareño no pintan nada. Traducirlos es una tropelía. La vida familiar no es una bandera roja para flamearla por las calles, ni un clarín para hacerlo sonar por los tejados. Tú sacaste la Domesticidad de su esfera, como a ti mismo te habías sacado de tu esfera. Y los que se salen de su esfera cambian sólo de entorno, no de naturaleza. No adquieren los pensamientos ni las pasiones propias de la esfera a la que pasan.
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No está en su mano hacerlo”.
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viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes, un grande...

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Leí en la prensa que había preparado el siguiente obituario pleno de lucidez y creo, de respeto hacia las palabras.

"Aunque viví hasta el año dos mil..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literarios no le sirvieron de nada"

Hoy lamentablemente, ya podemos completar esos puntos suspensivos, y como siempre, volvemos a consolarnos de esta gran pérdida con su magnífico trabajo, del cual he leído bastante. De todo él, el libro que más me gustó, emocionó hasta las lágrimas, fue “El hereje”.

He elegido los siguientes fragmentos, porque es cuando el protagonista de la historia, va acercándose a la Reforma, y por ello, a un cambio radical para su vida y forma de pensar.
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“Día a día, Cipriano comprobaba la fragilidad del Doctor, su hipocondría y, al propio tiempo, su agudeza, su admirable orden mental.”

“Y para Cipriano, el mero hecho de disponer para él solo de la palabra del gran predicador, venerado en la ciudad, constituía ya un motivo de engreimiento. Al propio tiempo, después de haber admitido la inexistencia del purgatorio, a Cipriano Salcedo poco le costaba ya aceptar la inutilidad del monjío como estado, el celibato sacerdotal o rechazar a los frailes fariseos. Cristo nunca impuso a los apóstoles la soltería. San Pedro, concretamente, era un hombre casado.”

“Análoga facilidad encontró para rechazar el culto a los santos, a las imágenes y a las reliquias, los diezmos mediante los cuales la Iglesia explotaba al pueblo y el sacerdocio institucional. O para asumir la comunión en las dos especies, lógica a la vista de los evangelios.”

“Tampoco se había cuestionado la confesión mental. Nunca había sentido aversión por descargar sus pecados en un confesionario pero hacerlo ahora directamente ante Nuestro Señor le dejaba más tranquilo y satisfecho.”

Solamente hubo una novedad con la que tropezó Cipriano:
La preterición de la misa. Por mucho que se esforzara no podía llegar a considerar el domingo como un día más de la semana. Si no asistía a misa, tal vez más por costumbre que por devoción, le parecía que le faltaba algo esencial.

Treinta y seis años cumpliendo con el precepto habían creado en él una segunda naturaleza. Se sentía incapaz de traicionarla. Se lo dijo así al Doctor quien, contrariamente a lo que esperaba no se enojó:
— Lo comprendo, hijo — le dijo— .
Asista a misa y rece por nosotros.
También yo me veo obligado a hacer cosas en las que no creo. A veces es incluso aconsejable seguir con las viejas prácticas para no despertar sospechas en el Santo Oficio. Algún día podremos sacar a la luz nuestra fe.
— ¿Tantos somos los nuevos cristianos, reverencia?

El rictus de amargura se acentuó en su boca, y, sin embargo, dijo:
—Mira, hijo. Si esperaran cuatro meses para perseguirnos seríamos tantos como ellos. Y si seis, podríamos hacer con ellos lo que ellos quieren hacer con nosotros.
A Cipriano le impresionó la respuesta del Doctor. ¿Pretendía insinuar que la mitad de la ciudad estaba contagiada por “la lepra”?
¿Quería decir que la gran masa de fieles que acudían a sus sermones comulgaban con la Reforma?

martes, 5 de enero de 2010

Lhasa de Sela, adiós...

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Lamentablemente otra voz que se nos fue a causa del "innombrable"...

jueves, 12 de noviembre de 2009

Caín José Saramago

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Este es un libro que me ha gustado aunque no sea para mí lo mejor que he leído de Saramago. Hay que leerlo sin prejuicios, y sin “orejeras” religiosas. Cuenta algunos pasajes Biblia con racionalidad y una gran carga de ironía, pero desde luego no exenta de polémica. Para mi gusto, no sobra la crítica pero sí algunos insultos.
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Él lo sabe y en declaraciones en distintos medios dice:



«A las insolencias reaccionarias de la Iglesia católica hay que responder con la insolencia responsable de la inteligencia».
No se debe permitir que “la verdad sea ofendida todos los días por los presumibles representantes de Dios en la tierra, a quienes en realidad solo les interesa el poder».



Califica a Biblia de «manual de malas costumbres» y la tildó de «catálogo de crueldades y de lo peor de la naturaleza humana». "un libro que tuvo mucha influencia en nuestra cultura y hasta en nuestra manera de ser".

"Pero me resulta difícil comprender cómo el pueblo judío ha hecho del Antiguo Testamento su libro sagrado. Eso es un chorro de absurdos que un hombre solo sería incapaz de inventar. Fueron necesarias generaciones y generaciones para producir ese engendro".
“Admito que el libro pueda molestar a los judíos, pero poco me importa"
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Génesis 4:5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

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“Qué has hecho con tu hermano, preguntó, y caín respondió con otra pregunta, Soy yo acaso el guardaespaldas de mi hermano, Lo has matado, Así es, pero el primer culpable eres tú, yo habría dado mi vida por su vida si tú no hubieses destruido la mía, Quise ponerte a prueba, Y quién eres para poner a prueba lo que tú mismo has creado, Soy el dueño soberano de todas las cosas,

Y de todos los seres, dirás, pero no de mi persona ni de mi libertad, Libertad para matar, Como tú fuiste libre para dejar que matara a abel cuando estaba en tus manos evitarlo, hubiera bastado que durante un momento abandonaras la soberbia de la infalibilidad que compartes con todos los demás dioses, hubiera bastado que durante un momento fueses de verdad misericordioso, …



Ese discurso es sedicioso, es posible que lo sea, pero te garantizo que, si yo fuese dios, diría todos los días, Benditos sean los que eligieron la sedición porque de ellos será el reino de la tierra, Sacrilegio, Lo será, pero en cualquier caso nunca mayor que el tuyo, que permitiste que abel muriera, La sangre que está ahí no la derramé yo

Y esa sangre reclama venganza, insistió dios, Si es así, te vengarás al mismo tiempo de una muerte real y de otra que no ha llegado a producirse, Explícate, No te va a gustar lo que vas a oír, Que eso no te importe, habla, Es muy sencillo, maté a abel porque no podía matarte a ti, pero en mi interior estas muerto, Comprendo lo que quieres decir, pero la muerte está vedada a los dioses, Sí, aunque deberían cargar con otros crímenes cometidos en su nombre o por su causa, Pero yo, porque maté, podré ser matado por cualquier persona que me encuentre, "
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jueves, 5 de noviembre de 2009

Celebración de la soledad

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SOLEDAD - jardín
con un sólo árbol.

Sediento sólo me saciará un agua que no puedo alcanzar.
Sé ausencia para permanecer como pregunta.

Saldré de mi soledad mas ¿para ir adónde?

Siempre que pregunto me divido en dos: mi pregunta y yo.
-La pregunta busca respuesta, yo busco otra pregunta.
Me rebelo contra la llama que me guía.
La llama a la que guío se rebela contra mí.

Abro un lago para el olvido y ahogo en él mi historia.
Todo arde en torno a él-fuego en el aire, fuego en el agua.
¿De dónde viene entonces este frío que penetra en sus miembros?

Puedes protegerte contra todo
menos contra el tiempo.

----------------------------------------------Ali Ahmad Said “Adonis”