martes, 10 de junio de 2008

Miguel Delibes-El hereje

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Francisco de Goya-
Procesión de disciplinantes-1815-1819
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¨El padre Tablares bajo la cabeza desalentado. No había mas tiempo. La multitud pedía a gritos el sacrificio: voceaban, brincaban, alzaban los brazos. Los silbatos de los niños aturdían. El humo hacía llorar los ojos.

Una mujer comía buñuelos tranquilamente al lado de Minerva.

El padre Tablares, consciente de su fracaso, descendió lentamente la escalerilla, vio a Minerva sollozando junto al verdugo y a éste mirándole atentamente a él. Entonces hizo la seña, un leve ademán con la mano derecha señalando la carga de leña, sobre el burrajo.
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El verdugo arrimo la tea a la incendiada y el fuego floreció de nuevo como una amapola, despabiló, humeó¨

2 comentarios:

Manderly dijo...

Suerte tenemos de que estos castigos no se apliquen ahora... aunque a algunoas personas estaría bien que se lo aplicasen o por lo menos que las castigaran de forma rápida. La lentitud de la justicia es pasmosa.

Tuvo mucho éxito este libro de Delibes, bueno, como tantos otros suyos claro, pero este es más o menos más reciente.

Lluviané dijo...

Afortunadamente los tiempos de Torquemada y otros muchos inquisidores ya pasaron.

Hoy somos libres de creer o no creer y de expresar nuestras ideas, algo, que a veces no le concedemos mucho valor pero que es de una gran importancia.

Otra cuestión, es la lentitud de la justicia por el gran número de casos pendientes, falta de medios, y que ciertamente debería resolverse para que nunca más hubiera otra "Mari Luz".

Y de lo que he leído de M. Delibes obras muy buenas, para mí este es el mejor, es un libro que te atrapa. Muy recomendable.