lunes, 2 de marzo de 2009

Wafa Sultan, removiendo conciencias



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Es largo pero merece la pena escuchar lo que dice esta brava mujer, aunque hay cuestiones en las que no estoy de acuerdo. Pensar así, considerando su origen sirio donde la religión, el Islam, impregna todas las esferas de la vida, donde las libertades de las mujeres quedan en su mínima expresión, requiere no sólo valor, sino una claridad meridiana de análisis como se ve inclusive de otros Libros.
¿Llegará el día en el que la religión, Dios, pertenetezcan a la esfera privada? Significaría, respeto por el otro incluidas las NO creencias.

"...¿Qué razón existe para no hablaros crudamente según mi vieja costumbre? Responded, ¿es la cabeza, el rostro, el pecho, la mano, la oreja u otra parte cualquiera del cuerpo, de las llamadas honestas, la que tiene la virtud de reproducir a los dioses y a los hombres? Si no estoy equivocado, me parece que no, y más bien es otra parte tan loca, tan bufona, que no es posible nombrar sin reírse…"
Elogio de la locura
Erasmo de Rotterdam

4 comentarios:

CRISTINA dijo...

Uffff....!!!
Impresionante.
Me he quedado en el sitio, escuchando a esta mujer. ¡¡¡Qué valiente!!!.
Lo mejor es que hay muchas personas así en el mundo árabe. Lo peor es que a esas personas casi ni se las conoce en el mundo occidental y que en muchos países árabes se las persigue y se las condena.
Pero las hay. INcluso a nivel institucional, digamos. Y además intentan ser visibles en sus países. Yo noté eso en Túnez y mucho más en Turquía, por ejemplo. Pocos saben que ambos países son, con la ley en la mano, países laicos, por ejemplo. Aunque en el caso de Turquía, veremos, porque desgraciadamente parece que las cosas vayan a peor, a más religión, a más intromisión de ésta en la vida civil, a más radicalismo...
Ojalá voces como la de esta mujer se oigan mucho y muy alto, aquí y allá.

Saludos.

Lluviané dijo...

Tienes razón Cristina, debe de haber personas aunque no sean muchas, que se manifiesten en el sentido que lo hace esta valiente mujer, pero que lamentablemente sus testimonios no nos llegan a Occidente.

Y es cierto que Turquía hasta hace bien poco era constitucionalmente laico, cuestión que cuando estudié su historia y régimen político me llamó la atención, y más teniendo en cuenta que formaban parte del Imperio Otomano. Atatürk, el artífice de su nacimiento, era un convencido de que la religión formaba parte de la individualidad.

Ya esta cuestión es distinta con la reforma de su Carta Magna, con la admisión de partidos políticos religiosos moderados. Aunque hay una pequeña esperanza, al menos el pañuelo turco, “no va a la universidad” y los militares siguen abogando por el laicismo .

Un abrazo

Anónimo dijo...

Impresionante, seguramente no tenga razón en todo lo que dice y exagere y las formas no sean las más apropiadas, pero su valor su honestidad y su condición de árabe y mujer, la legitiman para decir todo lo que dice y ponen al descubierto que al margen de los detalles, la razón, la fuerza, en su fondo y pureza, son suyas.

Un besazo.

Lluviané dijo...

-Caminante- ya refería que tampoco estoy de acuerdo en todo, y quizás las formas son demasiado viscerales, pero ¿quién puede ser sereno ante temas semejantes?

Comparto lo básico de su denuncia, y su osadía, por ser quién es, mujer, y de donde es. Creo que todo lo hemos descrito de maravilla, impresionante.

Un beso