lunes, 14 de julio de 2008

Dulce María Loynaz-Poemas sin nombres-LXI

Rodeada de mar por todas partes, soy isla asida al tallo de los vientos...
Nadie escucha mi voz, si rezo o grito: Puedo volar o hundirme...
Puedo, a veces,
morder mi cola en signo de Infinito.

Soy tierra desgajándome... Hay momentos
en que él me ciega y me acobarda,
en que el agua es la muerte donde floto...

Pero abierta a mareas y a ciclones, hinco en el mar raíz roto.

Crezco del mar y muero de él... Me alzo
¡para volverme en nudos desatados...!

¡Me come un mar batido por las alas
de arcángeles sin cielo, naufragados!

No hay comentarios.: